mejorlavidasimple

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jueves, 6 de octubre de 2016

Pez hembra

tengo las costillas frías
y el paladar
espeso
o denso
como la nata montada sobre la baranda.
no voy a decirme esta vez
que las cosas,
esas cosas concretas que conozco bien
están mal desde hace tiempo.
no voy a hacerles caso
no, en este momento.
necesito
sobrevivir
a las facturas de la luz, a los impuestos, a los desprendimientos,
a la quiebra, a los filamentos,
a los recuerdos maternos paternos,
a lo feo del mundo tronando en el espejo,
al hundimiento de los platos que se quedan llenos.
superar
la ausencia de unos dedos que maduran lejos
y esto,
parece normal
incluso perfecto,
pero a mí
no me parece bello

ni bueno.

necesito
arrancar de la tierra algo más que un tallo negro
y al hacerlo
que no me pidan hojas
que no me pidan viento
que no me pidan eso que no tengo.
necesito
dejar la carretera, adentrarme en el bosque
encontrar cocodrilos
nidos de mirlos
cualquier ave que recorra de norte a sur el paraíso exprimido. 

y oír voces
que entren en mi cabeza plana
por mis venas
por mis canas,
que alcancen mi costado pero no mi alma,

no hay que desenterrar sentimientos,
mi esencia es mortal
y no está
preparada para esto.


veo la baba de caracol sobre la almohada hundida en el centro,
perfumadas las telas, las sábanas
de cuando era pez pero todos pensaban
que era una niña de belleza extraña.
ahora sólo soy pez,
el mismo pez
en distinta agua.
hay tanto alquitrán sobre la mesa
que si no gana el caballo
si no lo logra ahora
caerán las promesas deshechas.


no sé si habrá otro momento para hacerlo
pero hoy toca
sobrevivir al tedio,
al río que arrastra el cadáver de algún amor fatal

por aceras habitadas
que a su paso
quedan manchadas.
hay que resistir

sin sentido
al huracán que moja los pies que ya están fríos,
porque cada hora
pasa fiel
como un perro enfermo e intranquilo,
como una esperanza que pide un dueño,
como un cuerpo pequeño
que tiene gases
y no concilia el sueño.


necesito
limar las uñas torcidas del gato,
contarme una historia, una alegría, una fantasía breve sobre el día.
ahuyentar nubes,
esta ausencia de toques dulces,
acabar la estrecha biografía en la que no hay comestibles ni bebidas.
necesito
una realidad intacta
en la que pueda dibujar seres a tres patas.

que de alguna forma
necesito

volver a la vajilla rota,
a la ropa con marcas, a la grasa en la boca.
de verás,
diles que no cierren la puerta,
te espero todavía,
es simple de explicar,

soy animal acuático
y aún recuerdo

aquel cuarto.


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