mejorlavidasimple

mejorlavidasimple

domingo, 21 de agosto de 2016

el rescate

cuando miras su nuca
tienes una flecha curva al sur del corazón
y otra en la boca que apunta al norte peligrosa,
tienes
una peca
un lunar
un toque
que se incendia, se descuelga
que se cae como un alud sobre la ropa,
la ropa
que encontrarás manchada guardada
entre la limpia y planchada.
tienes las entrañas cocidas hervidas consumidas
las pestañas perdidas, las uñas comidas
las manos confundidas por el tacto viciado de las cosas amadas
odiadas
hermosas
vanidosas.
tienes la suavidad partida de la gota que explota
y apenas
se te nota.


cuando le miras
te enredas con el miedo, con la medusa del pelo
y borras el teléfono extraño al que llamaste
hasta que suena otra vez la destrucción sofocante de días sin hablarte,
entonces

nace esa enferma esperanza ilimitada
que esconde el rezo de una mujer sola en la mañana,
escapan amapolas muertas
por la galería estrecha de tu puerta.


cuando miras su nuca
ruedan rígidas perlas como rocas siniestras por tus cansadas piernas,
crecen en la garganta los nardos cortados

y andan trenes averiados sobre un raíl picado en tu costado.
miras

y haces girar en el eje de tu ombligo
el único mundo que aún para ti

tiene sentido,
el único
que sigue vivo.


habrá siempre una despedida,
una verdad a medias que te deja con las diosas ebrias,
siempre cáscaras de ti entre bolsas negras debajo la mesa.
sabes que no eres no serás
que te da igual ser o no ser su elección perfecta.
pero te asusta
tu cara vacía en el espejo, tus ojos detenidos
los ruidos simples, las voces callejeras que llegan
las cajas de cartón, las botellas de plástico que alguien prensa.
te asusta
tu latido extravagante ajeno delirante
la vibración irregular de tu cuerpo cuando la nada dominante lo tensa.
en realidad,
te asusta la vida rota
aunque apenas
se te nota.


cuando no miras,
te lavas la cara sin encender la luz
sin vencer al olvido que te da muerte a diario en el pasillo.
tu cerebro lo habita un estruendo
tu cuerpo un silencio
tus ojos un maldito universo de cuentos.
miras

porque desde hace años
otro te arrastra por un paraíso desierto hacia un cielo hueco
idéntico a un infierno lleno,
porque el alma pierde con la luz solar pétalos y misterios,
porque en el rebaño nadie te echará de menos.
por eso
con los huesos a medio camino, a medio devorar por el estío,
buscas mirando su nuca
una peca
un lunar
un toque
que no rescatarás nunca.




 

No hay comentarios:

Publicar un comentario