mejorlavidasimple

mejorlavidasimple

lunes, 1 de febrero de 2016

querido

que ya no soy
mujer para cuerdos como tú,
que
gasté las uñas arañando
la madera del ataúd y la escalera.
que
estás tan frígido como el infierno,
mi querido paraíso yermo.
que ya
consciente como estoy sobre la sábana
veo
la descomposición de tu alma
sobre el hueso roído del tedio.
Que
nada piadosos
aplastamos la oportunidad,
caímos sobre el caracol que cruzaba
de punta a punta
nuestro lecho,
partimos las piernas
al pequeño insecto que con sus alas
nos movía el deseo.
que
sin remordimientos,
perdimos la fe
en todas las cosas frescas
que dan aliento,
que abrimos las bolsas de basura
delante del portal
y llenos de reproches
nos echamos los restos.


que ya
no soy mujer para tanto intelecto,
tal vez
fui carnal y locuaz
pero envejezco.
como tantos
yo también talo el árbol
que me dio la vida,
cuando caiga estaré como todos
en otro festejo.
que
nuestra última profesión
fue la dura tarea de dos espectros
que se besan sin fuerza,
fundir dos vacíos en uno inmenso.
nos lanzamos los brazos
e hicimos de ellos dos ganchos
que oxidados
se ven erosionados por falta de juego.
La nuestra
fue una voluntad escamada
completamente acartonada,
y sea quien sea quien rige
lo humano o lo etéreo,
nos condena al descontento,
al destierro,
y nos vamos directos
al desagüe donde echan
los humores
tantos amores perdidos
por carencia o excesos.
aquí
cerca de lo que puede ser llanto

está
la vajilla descolorida,
la calma de tu hogar,
la celda de tus miembros.
que ya
la locura de otro amor
no puede ser consuelo,
ya ves,
somos
el final terrible de los cuentos.


que ya
no soy mujer para cuerdos como tú
tanta inteligencia y talento
supera mis límites por dentro,
por eso ahora
me atreví a poner tus cuadros
debajo de la cama
para no verlos.
la habitación siente ansia,
sufre la sequedad del abandono
que exhala,
no la limpian las olas largas,

ni esa ventilación de mi pecho
en el techo.
ya ves
el mecanismo del amor,
mi querido corazón,
no es perfecto.
Que
no puedo tenerte
y quizá por eso,
mi vientre muerde.
que ya están completos
los pliegues de esta historia
entre dos muertos,
que ya
no hay ciudad
que aloje nuestros cuerpos,
ni campo
ni horizonte
ni cielo por supuesto.



No hay comentarios:

Publicar un comentario