mejorlavidasimple

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lunes, 9 de marzo de 2015

Tiempo escrito


Lo que importa
no lo escribe, no sabe
y cuando la noche de papel cansa
poco importa si está escrito,
su palabra es un rostro deformado
que ella busca de cualquiera de las formas
para dilatar la cara redonda y oculta
del fósil que trasporta en un reloj de concha.
Su mano desciende sola
sin ninguna reserva
por el páramo en blanco,
por esos labios partidos y delgados
de los trazos sudados,
y sólo por unas pocas letras,
y sólo para unas rancias horas,
viste de falda corta y blusa fina
aunque luego con ellas puestas
se arrastre a la frontera
sobre el barro que forman
las cimas desiertas, las metas violentas.
Escriba o no,
ella reposa como un ave confiada
marcando la respiración cortada
de un volcán exiguo,
con entrañas calientes y ligeras,
con el corazón atento pero hendido.
Ella hace un ruido discontinuo
como de agua corriente
sobre un fregadero lleno de platos y restos,
y en la ventana,
deja relatos mordidos que después de leídos
se los lleva el tiempo al libro de los presos.
Con los dedos desvestidos
sacude la emoción,

sacude el momento,
para escuchar sobre el tablero despejado
cómo hierven las sílabas en tierra,
cómo suenan las odas pasajeras
antes de ser amor o no serlo.
Acaricia la materia viva
como una segunda piel que existe fuera y tibia,
los brazos de las plantas,
la espalda de las piedras,
el pelo del agua que chorrea.
Al final de las líneas,
están los dioses regios y tristes
que leen a escondidas las páginas prohibidas,
y está,
ese temprano golpe de cielo tiznado
que deja en ella algo irreversible y truncado,
algo que no cabe ni en la frase
ni en el hueco de un pecho exagerado.
Cansada ya, hace girar las tuercas del alma
tejiendo a gotas la otra mirada,
buscando un placer menor sin huellas anotadas,
para mover el ojo vacilante
de la palabra fija a la persona errante.
Y así, la noche de papel regresa
al umbral donde ella boca arriba tropieza
con su presente en las cuerdas,
la cotidiana negrura se lleva por un euro

y en periódico envueltos,
un puñado de versos.

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