mejorlavidasimple

mejorlavidasimple

lunes, 10 de marzo de 2014

La marea

Esconde su rabia detrás del abrigo,
es capaz de odiarle en un segundo,
y arrojar de su pecho su presencia.
Abandona la plática cerrada,
él no escucha, ella no entiende,
y será ella quien empuje su imagen
al suelo de un abismo.
Huele a humedad el coche que les lleva,
no giran la cabeza,
él retiene con los dientes la tormenta,
ella destroza con sus ojos los cristales,
busca fuera la paz herida y fusilada
por la larga grieta del momento.
Y si abre la puerta, y si escapa.
Sería otra huida al portal de enfrente,  
a la mesa del mar donde amanece
cercada por el té y la madrugada,
por emociones esparcidas
entre migas de papel y estampas.
Comparte asiento,
y entra un hilo de luz que la golpea,
que muestra sus ojeras,
su mancha en la mejilla,
una absurda obsesión por encontrarle.
Huele a humedad el coche que les lleva,
en el asiento sus cuerpos se separan,
con parcos movimientos,
las piernas se apartan.
Ella quiere olvidar pero no lanza las redes
tiene miedo a que venga la marea,
una marea cualquiera,
y se la lleve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario