mejorlavidasimple

mejorlavidasimple

jueves, 12 de abril de 2012

Aquello que de ti me toque

Sí, acepto la parte como el todo,
aquello que de ti me toque.
Ese gesto limpio y eterno de llegada,
al colocarme la chaqueta
sin dejar la arena revuelta de mis ojos.
Sí, aunque eso signifique el verbo anónimo
en un reino de butacas idénticas.
El exilio voluntario en algún café de la Cava Baja,
con el ecuador del mundo
separándome del final del tango.
Sí, reconcilio fortalezas y debilidades,
para que duerman juntas y amanezcan abrazadas,
para que no descuiden la humanidad que ambas me inspiran.
Le sonrío a mi latido, que pregunta si vendrás a su encuentro.
Yo le digo que hay muchos pulsos en diferentes latitudes,
que no se apure, que la primavera es siempre un espejismo,
una utopía real con olor y forma;
que estaremos allí, tal vez otra vez en la fila 23.
Se detiene.
Regreso a ese minuto infinito,
en el que recolocas el cuello de la chaqueta azul,
y recaes en el broche, en mi figura difuminada
a punto de hacerse nube
en un aforo completo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario