mejorlavidasimple

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viernes, 25 de noviembre de 2011

Cuídate

Cuídate, me dijo, de los espíritus
que sientas asaltar tus despertares
en las madrugadas frías de ciudades
saturadas y pretenciosas.
Cuídate, de los suspiros que siguen batiendo alas
después de haber suavizado con tus manos
el peso de las ilusiones soñadas infinitas veces.
Cuídate, de acercarte demasiado rápido,
cuando sientas que detrás de aquella esquina,
redonda de idas y venidas,
se esconde lo que andas buscando.
Cuídate, de ese cometa que adoras y mimas,
te hace vulnerable y compleja,
como un universo condensado y errante.
Yo le miro, como se miran los cuentos en la infancia,
buscando los dibujos, y el final de la historia
que tiene que ser feliz.
Yo le sonrió, y el eco de mi risa en la pared de su rostro,
me conduce al horizonte trazado por sus ojos casi cerrados.
Cuídate.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Domingo de noviembre

Escucho como se forman los charcos de agua.
Escucho música.
He dejado de pensar en la política como algo serio;
como una solución a problemas y necesidades;
a injusticias y carencias;
a silencios corruptos y a manos llenas frente a manos vacías.
No tomé nota la primera vez que apagué sus discursos, y
dejé que el silencio hablase de respuestas y acciones.
No quiero seguridades falsas a cambio de libertades universales;
ni ver repartir privilegios en vientres llenos.
Escucho el radiador del cuarto, mientras calienta la habitación.
En este país no hay elecciones.
El domingo, será un domingo de noviembre sin votos ni colegios con urnas.
Se vota a distancia,
por otra forma de afrontar las limitaciones y las grandezas
del mundo y sus habitantes;
por escaños para la sociedad civil y civilizada, para la gente corriente,
que vista de cerca no es tan corriente,
sino única y cargada de proyectos posibles;
por sillas donde apoyar la sabiduría cotidiana,
los libros de poesía, y la belleza de los cuadros
que trazan colores en el paisaje.
Yo el domingo, tengo pensado salir
con el voto en la botella que lanzaré desde el puente,
prometiéndole un viaje largo hacia Ítaca.

jueves, 3 de noviembre de 2011

No es Madrid

Me levanto lejos de Madrid,
arrastrando un eco de mujer dormida,
y piso el frío que instaló la noche
en las cosas pequeñas.
“¿Qué había ganado haciendo un rodeo tan largo
para, al final, llegar al camino que seguían otros
y que absolutamente no deseaba?”
La frase de Saramago se enreda en mi pelo
y no logro cepillarlo.
Se va la noche a buscar un lugar
para los sueños recientes, que no han tenido final.
Yo sonrío por los nadies del mundo, por los anónimos,
por los sin nombre
pero con número en las estadísticas mundiales,
sonrío por mí,
por los esfuerzos que bajan del río sin triunfo,
por los amantes que no saben encontrarse,
por el aire del invierno viejo
que se acerca cansado de arrullar cada año
una paz blanca siempre aplazada.
Sonrío para no olvidar lo importante,
y como protesta.
El broche de la chaqueta pesa y curva la solapa,
salgo sin cumplir con las formas.
No es Madrid. Esta ciudad es algo más fría,
sin ti.